Hace unos meses os contaba lo mal que me iban las cosas en mi trabajo y lo poco respetada que estaba por parte de mi jefe. También sabéis que dejé el trabajo y que me mudé. Pues bién hoy quería contaros como me van las cosas en mi nuevo trabajo y cómo van en el antiguo.
Pero antes de nada os explicaré un poco a qué me dedico. Estoy en el mundo del turismo, antes trabaja en una mayorista de largas distancias, en la que al año de empezar y de la noche a la mañana me vi de responsable del departamento de Asia, sola. Sin tener mucha idea de cómo funcionaba, me espabilé y lo hice lo mejor que pude, dentro de mis limitaciones y mi poca experiéncia. Ante cualquier cambio mi jefe siempre me decía: "cariño, no quiero que me cuentes nada, no me cuentes películas, tu misma, haz lo que te parezca mejor". Eso era bueno a veces.
Empezó a trabajar una chica nueva mientras yo estaba de vacaciones y al volver comuniqué mi decisión de irme. La reacción de mi jefe era para grabarla!! Sólo me dijo; "como comprenderás ahora tendré que buscar a otra chica", y yo le dije que bueno, evidentemente eso no era mi problema. Pretendió que en dos semanas le enseñase lo que yo había aprendido en 2 años, de los cuáles uno fui autodidacta. Hice todo lo que pude, le dejé listas hechas para que supiese a quién recurrir ante algunos de los problemas, etc... Pero dos semanas no dan para mucho, la verdad.
Empecé a trabajar donde estoy, una minorista de viajes, y no me lo puedo creer, me tratan como a una reina y mis jefes van contando a los clientes que vienen que soy una experta en Asia, cosa que no comparto porque hay muchismo que no sé! Me envían a mi todos los grandes viajes para Asia y me consultan todas las cosas y viajes referentes a este continente, me piden consejo! que antes nadie nunca no había hecho y mis compañeras hacen lo mismo. También cuentan conmigo para temas de vuelos y relaciones de compañías aéreas porque dicen que yo sé más que ellos! Quizá sí, no lo sé, lo que me sorprende es este trato tan bueno, seguramente porque no estaba acostumbrada a ser valorada en el trabajo.
La semana pasada estuvieron de vacaciones y ayer por la tarde me llamaron para que a la hora de plegar pasase por la agéncia en la que están ellos porque querían verme. Sabéis para qué era? Era para darme una cajita roja que dentro había una pulsera de oro! Nos habían traído una para cada una de las 3 empleadas que tienen, era un "souvenir" de sus vacaciones!
La verdad es que no tengo palabras para mostrar mi agradecimiento hacia ellos y creo que no puedo pedir nada más!
Pero con todo esto, mi antiguo jefe de vez en cuando me llama para preguntarme cosas sobre el trabajo e intenta que le solucione problemas que no sabe resolver, evidentemente casi nunca le devuelvo las llamadas, hasta que mi nuevo jefe se da cuenta y me hace llamarlo.
Creo que ahora todos tenemos lo que nos merecemos. No digo que me merezca pulseras de oro yo, pero un poco de consideraciĂłn si.