Aventura en el restaurante
Atónita me he quedado este mediodía con la que se ha montado en el restaurante donde suelo comer!
Me voy a remontar a la semana pasada. Estaba comiendo y leyendo un libro como de costumbre, cuando oí que los señores mayores de la mesa de al lado gritaban "morenita! morenita!" miré a mi alrededor y para mi sorpresa vi que me estaban mirando a mi. Me saludaron y empezarón a hacerme comentarios sobre lo que decían en el Telediario y de aquí pasaron a preguntarme cosas sobre mi, como dónde trabajo, de dónde soy y estas cosas... No me apetecía mucho contar mi vida a extraños, pero les contesté lo que quise educadamente e intenté seguir a lo mío, pero ya no me dejaron...
Ésta semana, los señores seguían comiendo en la misma mesa y el dueño del restaurante me ha ahorrado continuar con el interrogatorio sobre mi vida trasladándome a otra mesa lejana a la suya.
Pero hoy, cuando he llegado sólo quedaba libre la que estaba detrás de ellos. Cuando he entrado se han dado la vuelta todos para saludarme a gritos, provocando que fuese por unos momentos el centro de atención del local, y comentarme que a ver dónde me había metido estos días que no me habían visto!
Mi gran sorpresa ha sido cuando me han dicho que no me sentara en mi mesa, que fuese a comer en su mesa con ellos! He declinado amablemente su invitación alegando que leería el periódico, ellos han seguido, les he dicho que estaba bién, pero no, ellos insistiendo; "Venga niña! Ven aquí! Siéntate con nosotros, anda no seas tímida! Que aquí también puedes leer, que nosotros te dejamos!" Al ver mi cara de apuro el dueño del bar ha intervenido pidiéndoles que por favor me dejaran tranquila. Han seguido con comentarios sobre mí hasta que ha salido la dueña hechando pestes sobre ellos, diciéndoles que ya estaba bién, que qué se habían creído para increparme de esta manera, que bastante paciéncia tenía con ellos, que una cosa es que fuese amable y les contestase lo que me preguntaban pero otra muy distinta era no respetar las distancias.
Eso les ha hecho callar y comer tranquilamente pero no sin dejar de oír algún que otro comentario sobre mi presencia. Me que quedado muy soprendida con la situación, pero que les pasa? Estamos todos locos o qué?

rudolf dijo
Supongo que es una mezcla de machismo, incultura, insatisfacción (sexual, etc.), impertinencia y alguna otra cosa que seguro se me olvida. La próxima vez, les mandas a la mierda directamente.
Por cierto, veo en esta página un post tuyo con el mismo título que uno mío de hace poco. Voy a ver...
Saludos!
25 Mayo 2006 | 04:31 PM